60 años cuidando la visión de México,
de frontera a frontera y más allá...
Nuestra historia comenzó con una pareja y una convicción sencilla: ver bien es parte de vivir bien.
La primer óptica con laboratorio de lentes
En 1966, Jorge Aranda Marín y Rosalinda Tello Marín abrieron las puertas de la primer óptica con laboratorio de lentes en el centro de Tuxtla Gutiérrez. De su nombre nació el de la empresa: Jarmar es el acrónimo de Jorge Aranda Marín — desde entonces, cada par de lentes lleva la firma de su fundador. No tenían más que su oficio, su nombre y el compromiso de cuidar a su gente. Con los años, aquel proyecto familiar se convertiría en la óptica más longeva y con mayor tradición de Chiapas.
Década tras década, la confianza de las familias chiapanecas trascendió generaciones: los hijos volvían convertidos en padres y, más tarde, en abuelos. Ese respaldo permitió que Jarmar se expandiera por todo el estado e hiciera historia más allá de él. Fue así como el apellido dejó de ser un simple nombre y se convirtió en un refugio de certeza: un lugar al que la gente sabía que siempre podía volver.
Llega la segunda generación
Con 29 años de historia en su haber, la empresa dio un paso crucial: Jorge Aranda Tello, hijo de los fundadores y egresado de Optometría por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, tomó la dirección del área de salud visual. Su visión fortaleció la vocación clínica de Jarmar, convirtiéndola en la institución de diagnóstico y prevención que representa hasta el día de hoy.
Jarmar llega a Plaza Crystal
Jarmar llegó a Plaza Crystal, nuestra primera sede en un centro comercial y que recién cumple tres décadas de trayectoria. Este espacio fue la plataforma para explorar el diseño y la moda como complementos de la salud visual, permitiéndonos llegar a un público más exigente. Sabíamos que la clave del éxito estaba en integrar la vanguardia del estilo con la solidez del diagnóstico clínico y la confianza de nuestra atención con sentido humano.
La segunda generación toma el liderazgo
Con dos sucursales en operación y un flujo constante de pacientes, la empresa requería un nuevo nivel de orden y disciplina en sus procesos administrativos y de recursos humanos. Fue entonces cuando Rosalinda Aranda Tello, la hija mayor, se integró para dirigir la administración. Con su llegada, la segunda generación asumió plenamente el liderazgo de Jarmar, cada uno aportando desde su especialidad.
Alta especialidad en la Ciudad de México
Impulsamos un proyecto interdisciplinario en el Hospital Ángeles Pedregal (CDMX) junto a expertos en Glaucoma, Córnea, Baja Visión y Rehabilitación. Esta integración dio origen a nuestro portafolio de servicios y productos de alta especialidad, pilar de nuestros dos proyectos posteriores.
La tercera generación y el salto a Tijuana
Germán González Aranda —nieto mayor e hijo de Rosalinda— se integró a la empresa con dos objetivos claros: liderar la apertura de nuestra nueva sede en Tijuana y detectar e impulsar nuevos proyectos de crecimiento dentro de la organización.
Jarmar cruza el país
Ese impulso cruzó el país y se concretó en enero de 2020 con la inauguración de la sucursal de Tijuana, uniendo a México de frontera a frontera, desde el sur en Chiapas hasta el norte. Esta expansión nació con una visión clara: atender al turismo médico y consolidar la fuerza clínica de Jarmar en Baja California.
Fruto del trabajo interdisciplinario de los años anteriores, en octubre de 2020 se materializó nuestro segundo gran proyecto: el Centro Visual, creado en cooperación con el centro oftalmológico referente en Chiapas. Esta alianza nos permitió crecer dentro del mismo espacio y consolidar nuestra Clínica Óptica Boutique Jarmar Arboledas en Tuxtla Gutiérrez.
Tijuana toma fuerza y nace Jarmar Eyewear
Diana González Aranda —segunda nieta de la familia— asumió la operación y administración de la sucursal de Tijuana, liderando también las estrategias de mercadotecnia.
A finales de ese mismo año nació Jarmar Eyewear, la línea de armazones de la casa. Gracias a su propuesta incluyente, versátil y pensada para todo tipo de rostros y estilos, hoy es la marca preferida de nuestros pacientes, y la prueba firme de que un apellido chiapaneco también viste la mirada de México y otros países.
La siguiente etapa
Alejandro Aranda Tello —hijo menor de nuestros fundadores y destacado consultor de negocios— se sumó a la empresa como asesor estratégico y financiero. Con más de 25 años de experiencia, su llegada aporta una visión clave para acompañar a Jarmar en su siguiente etapa de crecimiento y liderar la institucionalización de la empresa para los años por venir.
60 años más tarde, Jarmar preserva el alma de aquel primer local de 1966, consolidando su cercanía con las familias de Chiapas y Baja California, al tiempo que consolida su proyección internacional recibiendo, desde hace más de seis años, a pacientes de toda la Unión Americana a través del turismo médico.
Como pioneros del formato Clínica Óptica Boutique en México, reforzamos nuestro compromiso con la salud visual, la prevención de la ceguera y la alta especialidad tratada con calidez humana. Seguimos firmes en nuestro propósito: que México vea mejor, de frontera a frontera y más allá...
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